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Autoría: John D. Gómez
Temas: Decisiones técnicas
La aprobación de una opción cierra una conversación. Para que el trabajo continúe, hace falta conservar por qué esa opción era razonable, bajo qué condiciones y qué podría obligar a cambiarla. Esa información debe poder recuperarla una persona que no estuvo en la reunión.
Registrar lo necesario
- La decisión concreta y el problema que intenta resolver.
- Las restricciones que ninguna alternativa puede incumplir.
- Las opciones consideradas y la evidencia disponible.
- La elección, sus consecuencias y la persona responsable.
- Cómo se comprobará el resultado y cuándo se revisará.
Hacer visibles los supuestos
Una estimación de volumen, una fecha de entrega o una capacidad del proveedor pueden cambiar. Es útil indicar cuáles de esas condiciones sostienen la decisión y qué señal justificaría reabrirla. Así, revisar el rumbo responde a información nueva y no a preferencias cambiantes.
Ajustar el esfuerzo a las consecuencias
Un cambio fácil de revertir puede necesitar una nota breve y una prueba. Una migración que afecta datos, contratos o personas requiere más investigación. La extensión del documento debe responder a la decisión, no a una plantilla que obliga a escribir lo mismo en todos los casos.
La prueba de transferencia
Entrega el registro a alguien del equipo y pídele que explique qué debe hacer y qué no puede comprometer. Las dudas que aparezcan permiten mejorar la decisión antes de que esas lagunas se conviertan en retrabajo.